Una duda recurrente en el ámbito laboral tiene relación con las prestaciones por desempleo y los momentos en la vida de cada trabajador en la que le corresponderá disfrutar de dicho cobro. Claramente, perder nuestro puesto de trabajo representa una carga importante, por lo que siempre es bueno estar bien informado al respecto.

Es importante destacar que existen 3 puntos importantes cuando se trata de cobrar la prestación por desempleo.

Esto tendrá relación con el tipo de régimen en el que se esté cotizando,

la cantidad de tiempo trabajado en un plazo determinado de tiempo

y los motivos por los que el contrato de trabajo ha terminado.

 

Si no estás muy familiarizado con estos conceptos, a continuación te explicamos de forma clara y breve todo lo que debes saber al respecto. Con esta información podrás estar bien informado y saber de primera fuente cuáles son los casos en los que nadie podrá negarte tu prestación por desempleo.

 

Afiliado en la Seguridad Social

 

Un requisito indispensable al momento de cobrar la prestación por desempleo es estar dado de alta en el Régimen General de la Seguridad Social o en algún convenio similar. Esto último hace referencia a una serie de casos especiales en los que el trabajador cotiza con ciertas particularidades, pero con igual validez frente a la institución.

Una cuestión importante si consideramos que este es un derecho social y que a final de cuentas proviene de los dineros que todos los trabajadores del país pagan a los organismos del estado.

Tiempo trabajado

 

Es importante tener en cuenta que esta prestación por desempleo se basa en el hecho de haber estado trabajando previamente. Esto quiere decir que para que el trabajador en cuestión se beneficie de este pago, deberá cumplir con cierto período específico de cotizaciones en el Régimen General de la Seguridad Social.

En particular nos referimos a un tiempo mínimo de 360 días de cotización durante los últimos 6 años. A partir de este período ya corresponderán unos 4 meses de prestación, período que irá en aumento según sea el tiempo durante el cual cada persona haya cotizado. Por supuesto, esto tiene un límite máximo de 2 años de cobrar el paro.

Fin del contrato

 

Finalmente tendremos que considerar el motivo por el que nuestro contrato laboral ha terminado. Si el trabajador ha dejado la empresa por motivos personales y no existe mayor injerencia por parte de su empleador, el Régimen General de la Seguridad Social no le brindará la prestación.

Solo se podrá realizar el cobro del paro cuando el final de la relación laboral se produzca por despidos o cambios importantes en las horas trabajadas.

 

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